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¿Sabes cuál es la diferencia entre un limpiador, un saneador y un desinfectante?

Hoy vamos a hablaros de un tema poco tratado pero de gran importancia en la limpieza industrial, las diferencias entre limpiadores y desinfectantes y los diferentes grados.

En las empresas especializadas en limpieza industrial es de gran importancia conocer las diferencias entre los diferentes tipos de limpiadores que se utilizan en la limpieza, tanto profesional como doméstica. Para ellos la formación del personal es esencial a la hora de conseguir un resultado óptimo y adecuado a cada necesidad.

Empecemos por los limpiadores, son productos que ayudan a quitar manchas, polvo, suciedad, olor desagradable y partículas de diferentes materiales y suelen dejar un olor agradable si además están perfumados. Pueden ser en polvo, spray, líquido o en pastillas.

Los limpiadores tienen una función principal para la higiene en el trabajo y en el hogar, pero la limpieza no acaba ahí. A pesar de dejar acabados limpios, en la mayoría de los casos los limpiadores no acaban con las bacterias ni los virus, por lo que son necesarios pero no suficientes para una buena limpieza.

Para poder limpiar de manera óptima, después de utilizar un limpiador y dejar la superficie aparentemente limpia, es cuando es necesario utilizar un sanitizante o desinfectante en función de la necesidad.

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Un sanitizante, nombre que viene del inglés sanitizer, es lo que es solemos llamar desinfectante pero no lo es ya que reduce pero no necesariamente acaba con las bacterias, virus u hongos. De esa manera suele ser suficiente para un ambiente doméstico pero hay que tener cuidado para limpiezas de uso público, sobretodo en lugares críticos, como los sanitarios, el sector alimentario o el de la salud por ejemplo. Para que un producto esté homologado como sanitizante el producto debe de reducir al menos por un 99,90% de los microorganismos en 30 segundos.

En tercer lugar existen los desinfectantes, que son productos más específicos para sectores críticos y que consiguen una reducción de las bacterias, virus y hongos del 99,999%. Estos productos suelen ser activos con una aplicación de entre 5 y 10 minutos.

La verdad es que la diferencia entre 99,900 y 99,999%, no parece muy significativa pero si hablamos de bacterias y virus en lugares sensibles puede ser la diferencia entre un ambiente libre de bacterias o un potencial foco de infección.

También es importante conocer los productos específicos y leer las etiquetas, ya que normalmente los productos desinfectantes y sanitizantes requieren un tiempo mínimo de actuación que va desde los 30 segundos hasta los 10 minutos y si no se respetan los tiempos e indicaciones de uso no son efectivos.

Es responsabilidad de los profesionales del sector de la limpieza industrial conocer las necesidades de higiene de las instalaciones que tenemos a nuestro cargo y actuar con rigor y en consecuencia. Si tiene alguna duda pregunte al fabricante, le aconsejará y podrá ofrecerle material y recursos para formar a su personal.

Este post es una versión en español adaptada del artículo de cleanlink del 29 de julio de 2016 escrito por Becky Mollenkamp.

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